Televisa explora la compra de AT&T México en una operación superior a 2,000 mdd
Grupo Televisa sostiene conversaciones preliminares para explorar la adquisición de AT&T México, en una operación que estaría valuada en más de 2,000 millones de dólares, de acuerdo con fuentes cercanas al proceso.
De concretarse, la transacción permitiría a Televisa incorporar espectro radioeléctrico, infraestructura de red y una base de más de 24 millones de clientes móviles, marcando su entrada directa al negocio de telefonía móvil y fortaleciendo su estrategia de cuádruple play (televisión, internet, telefonía fija y móvil). El movimiento también posicionaría al grupo como un competidor más relevante en un mercado dominado por Telcel, que concentra más del 60% de las líneas móviles en el país.
La posible compra se alinea con la estrategia de largo plazo de Televisa de integrar contenidos, conectividad y servicios de telecomunicaciones, particularmente a través de izzi, Sky y su plataforma de streaming ViX, en un entorno donde la convergencia de servicios se ha convertido en un factor clave para la retención de clientes y la generación de ingresos recurrentes.
Sin embargo, analistas advierten que el principal desafío de la operación reside en el momento financiero que atraviesa el grupo. Una adquisición de esta magnitud presionaría la liquidez, incrementaría los niveles de endeudamiento y podría detonar nuevas revisiones o rebajas en las calificaciones crediticias, justo cuando Televisa busca recuperar la confianza de inversionistas y agencias calificadoras.
El contexto no es menor: en los últimos trimestres, Televisa ha enfrentado menores ingresos, pérdida de suscriptores y un entorno operativo complejo en sus principales unidades de negocio, particularmente en izzi y Sky, además del reto de escalar ViX en un mercado de streaming cada vez más competitivo.
Para AT&T, la venta de su operación en México representaría un paso más en su estrategia de desinversión en mercados no prioritarios, tras años de dificultades para alcanzar rentabilidad sostenida en el país, en un sector caracterizado por alta competencia, regulación estricta y elevados costos de inversión.
Hasta el momento, ninguna de las compañías ha confirmado oficialmente las conversaciones. Analistas señalan que cualquier acuerdo estaría sujeto a condiciones regulatorias, evaluación de impacto financiero y aprobación de autoridades de competencia, en una operación que, de avanzar, podría reconfigurar el mapa de las telecomunicaciones en México.