Pemex redefine su modelo operativo: nuevo reglamento marca un giro estructural en la relación con el sector gasolinero
La publicación del Reglamento de la Ley de la Empresa Pública del Estado Petróleos Mexicanos en el Diario Oficial de la Federación representa uno de los cambios regulatorios más profundos para la industria de hidrocarburos desde la reforma energética. El documento formaliza el retorno de Pemex a un modelo de empresa pública con enfoque de soberanía energética, dejando atrás el esquema de “empresa productiva del Estado”.
De acuerdo con IFENERGHI Consultores y Abogados, firma especializada en regulación y contratos del sector energético, el nuevo marco jurídico transforma de manera significativa la operación comercial y la gobernanza interna de Pemex, especialmente en su relación con gasolineras, clientes de Venta de Primera Mano (VPM) y aliados logísticos.
El Lic. Isidro Fernández López, director general de Ifenerghi, advierte que este reglamento “no es un documento administrativo, sino un rediseño del modelo energético mexicano”, que impactará de forma directa los contratos, procesos de suministro y los criterios mediante los cuales Pemex gestionará el abasto nacional.
Tres cambios estructurales que debe considerar el sector gasolinero
1. Pemex priorizará función social sobre rentabilidad
La nueva naturaleza jurídica faculta a Pemex a anteponer el abasto nacional, la seguridad energética y el interés público por encima del valor económico o la competencia. Esto abre la puerta a nuevos criterios de asignación de volúmenes, ajustes logísticos y reconfiguración de prioridades, especialmente en momentos de estrés en la oferta.
2. Reforzamiento de la centralización de decisiones
El reglamento recentraliza la toma de decisiones estratégicas y operativas. Las empresas subsidiarias pierden margen de autonomía, lo que implicará que permisionarios y franquiciatarios tengan que reordenar sus canales de comunicación, negociación y seguimiento contractual directamente hacia niveles superiores de la estatal.
3. Evolución hacia un régimen contractual con mayor carácter público
La interacción con franquicias y clientes VPM dejará de ser un esquema puramente mercantil: El Estado tendrá nuevas prerrogativas bajo la justificación del interés público, afectando las condiciones de ejecución, modificación o terminación contractual.
“Para el sector gasolinero, el mensaje es claro: la certeza jurídica dependerá de su capacidad de adaptarse a esta visión soberana de la energía. No se trata de alarmarse, sino de blindar la operación entendiendo que Pemex, hoy, tiene nuevas atribuciones y prioridades legales”, señala Fernández López.
Recomendaciones de IFENERGHI
La firma jurídica exhorta a permisionarios, distribuidores y estaciones de servicio a:
- Realizar una auditoría preventiva de contratos de suministro y VPM.
- Identificar cláusulas que puedan entrar en tensión con el nuevo marco jurídico.
- Prepararse para posibles modificaciones administrativas regulatorias derivadas del reglamento.
- Capacitarse en régimen administrativo aplicado a energéticos, considerando el giro público del modelo.
IFENERGHI reiteró su compromiso de acompañar al sector gasolinero durante esta transición para garantizar continuidad operativa, cumplimiento normativo y estabilidad contractual rumbo a 2026