La “Deuda Real” de España alcanza los 2.17 billones de euros
Un informe del Banco de España revela la verdadera magnitud de los pasivos públicos, que superan las cifras oficiales y crecen significativamente desde 2019, planteando desafíos estructurales para la economía española.
La magnitud de la deuda pública en España es un tema de constante análisis, y un informe reciente del Departamento de Estadística del Banco de España arroja luz sobre su verdadera dimensión. A pesar de que la deuda “oficial” -calculada según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) que utiliza la Comisión Europea- se situó en 1.66 billones de euros a finales de mayo de 2025 (equivalente al 102.3% del PIB), esta cifra no refleja la magnitud total de los pasivos que arrastra el país.
Según el informe elaborado por Javier Arribas-Vela, María Isabel Laporta-Corbera y Blanca García-Moral, la deuda pública “real” de España, que incluye todos los pasivos de las Administraciones Públicas, alcanzó los 2.17 billones de euros a finales del primer trimestre de 2025. Esta cifra representa un alarmante 134.67% del PIB estimado.
Múltiples caras de la deuda: Más allá de las cifras oficiales
El estudio destaca que existen varias formas de medir la deuda. La deuda según el PDE era de 1.62 billones de euros a finales de 2024. Al consolidar las deudas de las administraciones central, autonómica y local, la cifra ascendía a 1.76 billones. Sin embargo, la deuda total y real de todas las Administraciones Públicas se situaba en 2.154 billones de euros a finales de 2024. Este último dato representa aproximadamente medio billón de euros más que la cifra del PDE.
La “reducción de la ratio” de deuda sobre PIB en 3.3 puntos porcentuales durante 2024 (del 105.1% al 101.8% según el PDE) se debió “sobre todo al crecimiento económico”. Los autores explican que el crecimiento del PIB nominal reduce automáticamente esta ratio. Así, el PIB nominal contribuyó a una reducción de 6.2 puntos porcentuales en la ratio de deuda, mientras que el déficit público la incrementó.
El informe también aborda los “Pasivos totales de las Administraciones Públicas”, que, aunque no son datos secretos, “no se les suele prestar atención”. Estos incluyen deudas por sistemas de seguros, pensiones, garantías, créditos comerciales y otras cuentas pendientes de pago, además de pasivos en poder de otras Administraciones Públicas. Estos datos se recogen en las Cuentas Financieras de la Economía Española (CFEE), elaboradas trimestralmente por el Banco de España.
En 2024, estos pasivos totales se redujeron en 2.3 puntos porcentuales, hasta el 135.4% del PIB, frente al 107.6% del área euro. Sin embargo, al consolidar las deudas entre las propias administraciones españolas (Comunidades Autónomas y Seguridad Social con el Estado Central), la cifra se reduce a 1.726 billones de euros, un 108.5% del PIB, pero aún por encima del 93.8% del nivel agregado del área euro. Esta diferencia de 100.000 millones de euros entre la deuda según los criterios de la UE y la deuda consolidada es crucial.
Un agujero en constante crecimiento y un desafío a largo plazo
El origen de estos “inmensos agujeros” no es un misterio: se derivan de los “sucesivos déficits acumulados por las Administraciones Públicas”. El informe revela que, entre 2019 y 2024, la deuda según el Protocolo de Déficit Excesivo aumentó en 411,310 millones de euros, cifra ligeramente superior al déficit acumulado en el mismo periodo (398,000 millones de euros).
La deuda, una consecuencia directa de los déficits, puede reducirse porcentualmente si la economía crece, pero “nunca descenderá en términos absolutos si los gastos superan a los ingresos”. Las últimas cifras del Banco de España, actualizadas a finales del primer trimestre de 2025, muestran que los pasivos en circulación (deuda) en las CFEE han ascendido a 2.17 billones de euros, un 134.67% del PIB estimado. De esta, el 13.9% del total tiene un plazo residual inferior a un año.
Esto significa que España necesita endeudarse nuevamente en unos 225.000 millones de euros solo para atender el vencimiento de la deuda existente, lo que se sufraga con la emisión de más deuda. Este ciclo contribuye a engordar el total hasta esos 2.17 billones de euros. La situación subraya la magnitud del desafío fiscal que enfrenta España.