Fundador de Smart Fit deja la presidencia ejecutiva y cede el cargo a su hijo
Edgard Corona, fundador de la cadena de gimnasios Smart Fit, anunció que dejará el cargo de presidente ejecutivo para cederlo a su hijo, Diogo Corona, actual director de operaciones (COO), como parte de un proceso de sucesión planeado y de fortalecimiento del gobierno corporativo del grupo.
La decisión fue aprobada por el consejo de administración y entrará en vigor el 2 de marzo de 2026. A partir de esa fecha, Edgard Corona se desempeñará exclusivamente como presidente del consejo, desde donde se enfocará en la definición de las estrategias de largo plazo de la compañía.
Como parte del mismo ajuste organizacional, el consejo designó a José Rizzardo Pereira, actual director de relaciones con inversionistas, como nuevo director financiero (CFO), en sustitución de André Pezeta.
Sucesión generacional en plena expansión
Smart Fit explicó que este movimiento forma parte de su plan de sucesión y consolidación de su estructura corporativa, en un momento clave para la empresa, que atraviesa una de las etapas de expansión más aceleradas de su historia.
Al cierre de 2025, la cadena superó las 2,000 unidades a nivel global, con presencia en 16 países, principalmente en América Latina. Para 2026, el grupo tiene previsto abrir alrededor de 340 nuevas sucursales, reforzando su posición como una de las mayores redes de gimnasios del mundo.
México, uno de sus pilares
México se ha convertido en el segundo mercado más importante de Smart Fit a nivel global, solo por detrás de Brasil. Actualmente, la compañía cuenta con más de 400 gimnasios en territorio mexicano, distribuidos en las principales ciudades del país, y atiende a millones de usuarios activos.
Colombia ocupa el tercer lugar con 224 sedes, seguida por otros mercados estratégicos como Chile, Perú, Argentina y Centroamérica.
Un modelo que transformó la industria fitness
Edgard Corona fundó Smart Fit en Brasil, inspirado por el modelo de bajo costo que observó en cadenas estadounidenses como Planet Fitness, las cuales demostraron que era posible mantener rentabilidad con tarifas accesibles y operaciones altamente estandarizadas.
En entrevista con Forbes Brasil, Corona relató que el origen del grupo se remonta a 1995, cuando una grave lesión de rodilla sufrida en un accidente de esquí lo obligó a pasar meses en rehabilitación. Esa experiencia lo llevó a replantear su carrera y a invertir en gimnasios, dando origen primero a Bio Ritmo, antecedente directo de Smart Fit.
El modelo de negocio —basado en precios bajos, alta rotación, economías de escala y una experiencia digitalizada— permitió a la marca democratizar el acceso al fitness en América Latina.
Resultados financieros sólidos
La expansión ha estado acompañada de un sólido desempeño financiero. Solo en el primer semestre de 2025, Smart Fit reportó:
- Ingresos: 3.49 billones de reales (US$663 millones)
- Utilidad neta recurrente: 330 millones de reales (US$63 millones)
Estas cifras reflejan el impacto del crecimiento regional y la fortaleza de su modelo operativo.
Una nueva etapa para Smart Fit
Con Diogo Corona al frente de la operación diaria y Edgard Corona concentrado en la estrategia desde el consejo, Smart Fit inicia una nueva etapa de liderazgo generacional, en un contexto donde el mercado del bienestar, la actividad física y la digitalización del fitness continúan creciendo en América Latina.