Energía

El riesgo más allá de un apagón, cómo las variaciones de voltaje amenazan a las PyMEs

El riesgo más allá de un apagón, cómo las variaciones de voltaje amenazan a las PyMEs

Durante 2026, los reportes sobre el suministro eléctrico en el país han combinado diversos disturbios, desde fallas en transformadores, bajo voltaje, sobrecargas, sobretensión, fenómenos meteorológicos y vandalismo. El episodio más reciente ocurrió en el sureste del país, por daños en dos líneas de transmisión de 400 kV que provocaron apagones en Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Campeche. Aunque la CFE reportó que el servicio quedó restablecido al 100% después de varias horas, el episodio volvió a poner en la conversación pública la confiabilidad de la red eléctrica.

Aunado a lo anterior, las cifras relacionadas con las variaciones de voltaje merecen la misma atención. Tan solo en Querétaro, la industria ya documentó 165 eventos de interrupciones y variaciones de voltaje en lo que va de 2026, con afectaciones directas a procesos productivos en los sectores automotriz, aeroespacial, data centers, logística y manufactura avanzada.

“Una PyME puede estar operando con normalidad, sin cortes en el suministro eléctrico, con las máquinas encendidas, pero en algún momento un variador de frecuencia marca una alarma, una máquina comienza a comportarse de manera inusual o se detiene. La electricidad sigue ahí y, sin embargo, el proceso se interrumpe. En estos casos el problema puede estar en la calidad de la energía que se recibe”, explica Norman Beltrán, Gerente de Proyectos de Tripp Lite series EATON.

Las variaciones de voltaje, el desbalance entre fases y otras perturbaciones eléctricas pueden alterar el funcionamiento de maquinaria y sistemas de control, incluso cuando no ocurre un apagón. 

¿Qué pasa cuando la energía eléctrica no se va, pero tampoco llega con la calidad adecuada?

Apagón y calidad de energía no son lo mismo. Un apagón es fácil de detectar; sin embargo la mala calidad de energía puede no serlo. Variaciones de voltaje, desbalance de fases o microinterrupciones, muestran, en apariencia, que el suministro eléctrico funciona con normalidad.

Documentos oficiales sobre calidad del servicio eléctrico señalan que las variaciones de voltaje pueden afectar maquinaria y equipos. El propio INEGI mide esta diferencia en su Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), que evalúa por separado si el servicio eléctrico es continuo (sin apagones frecuentes); tanto como  si es estable (que no presenta variaciones de voltaje). En la edición 2025, Campeche y Yucatán tuvieron el nivel de disponibilidad más bajo, con 77.2% y 77.9% . 

Reconocer estas situaciones marca la diferencia para identificar a tiempo cuando hay un problema en las máquinas que comienzan a fallar. Los equipos que directamente pueden verse afectados por una alimentación eléctrica inestable son los que sostienen la operación diaria de un taller o una planta, como tornos y fresadoras, soldadoras, compresores, motores industriales, variadores de frecuencia y equipos de automatización, entre otros.

Cuando la energía que alimenta a estos sistemas se desvía de sus parámetros normales, las consecuencias pueden ir desde un paro inesperado de producción hasta piezas defectuosas; implica también reinicios de procesos, desperdiciar materia prima, generar piezas fuera de especificación, mantenimiento no programado,  una reducción en la vida útil de los componentes y retrasar una entrega.

“Si dimensionamos el impacto antes mencionado de las variaciones de energía, la protección eléctrica podría comenzar a entenderse como una herramienta para gestionar riesgos, no únicamente como un requisito técnico. Cada sistema eléctrico está expuesto a condiciones que pueden comprometer su operación. Una estrategia adecuada de protección reduce la probabilidad de fallas mayores, porque permite medir y entender lo que ocurre para tomar decisiones enfocadas, proteger los activos críticos y fortalecer la continuidad del negocio”, señala Norman Beltrán.

¿Qué señales debería analizar una PyME?

Alarmas recurrentes en variadores de frecuencia, reinicios inesperados de controles, motores que presentan sobrecalentamiento y fallas intermitentes son algunas situaciones que pueden justificar una revisión de las condiciones eléctricas de la instalación. 

La calidad de la energía eléctrica puede evaluarse y monitorearse para identificar perturbaciones y entender si existe una relación entre los eventos eléctricos y las fallas que presenta la maquinaria. La protección eléctrica debe partir de las características de cada operación y combinar diagnóstico, monitoreo y soluciones de protección adecuadas para las cargas críticas.

Si la red eléctrica externa no siempre puede garantizar un suministro estable, las empresas pueden complementar la protección de sus instalaciones con soluciones diseñadas para detectar, corregir y mitigar estas perturbaciones antes de que lleguen a la maquinaria. Eaton impulsa esta visión a través de un enfoque que combina diagnóstico, prevención y protección, adaptado a la infraestructura específica de cada operación industrial, administrativa o comercial.

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Periodista