El Eje Estratégico del EdoMex: Infraestructura, Nearshoring y Capital Humano para la Industria 4.0
Por Raúl Cedeño. Pluma: Eduardo Carmona.
Energía, infraestructura y talento humano: los pilares que, según José Luis Urrutia Segura, definirán el futuro industrial del Estado de México y del país.
En el corazón industrial del país, donde las autopistas convergen y las fábricas palpitan con la energía del cambio, el Estado de México se consolida como un punto neurálgico en la nueva dinámica del desarrollo nacional. Ahí, entre los corredores industriales y la fuerza de su gente, José Luis Urrutia Segura, presidente de CANACINTRA Estado de México, reflexiona sobre los desafíos que marcarán el rumbo de la próxima década: infraestructura, capital humano y sostenibilidad.
“Hablamos siempre de cinco grandes temas que atraviesan cualquier decisión industrial: energía, agua, talento humano, infraestructura y seguridad”, comenta Urrutia con la convicción de quien conoce la maquinaria desde dentro. “Dependiendo del sector, se prioriza uno u otro, pero todos son indispensables para crecer.”
La infraestructura como columna vertebral del crecimiento
El dirigente industrial señala que uno de los mayores retos del Estado de México es fortalecer y modernizar su red logística. Aunque la entidad goza de una posición estratégica, con cercanía a los principales corredores del país, enfrenta un reto evidente: el mantenimiento y la ampliación de su infraestructura vial e industrial.
“Sabemos que muchas avenidas y parques industriales requieren atención urgente. El desarrollo económico no puede sostenerse si la movilidad industrial se frena”, afirma.
Desde CANACINTRA EDOMEX, la estrategia se alinea con la Agenda 2030, promoviendo el uso eficiente de energía y agua a través de foros anuales que conectan a la industria con soluciones tecnológicas. “Entre mejor informados estemos, mejores decisiones tomamos”, recalca Urrutia, consciente de que la sostenibilidad comienza con el conocimiento.
Nearshoring: Oportunidad para las PYMES mexicanas
En el contexto del nearshoring, el Estado de México emerge como un nodo clave para las empresas que buscan relocalizar operaciones. Urrutia lo sabe: “Cada año organizamos un Encuentro de Negocios donde grandes empresas comparten sus necesidades de proveeduría y conectamos a pymes industriales que pueden atenderlas”.
El modelo es simple, pero poderoso: la vinculación directa mediante una plataforma tecnológica que coordina cientos de citas entre compradores y proveedores. En la última edición, más de 600 empresas participaron, consolidando el evento como una verdadera plataforma de integración productiva.
La Cámara, añade, funge como intermediario entre el sector público y privado, traduciendo las necesidades locales en estrategias concretas. “Solo trabajando juntos —gobierno, industria y sociedad— podremos resolver los grandes desafíos que compartimos”, señala.
El nuevo talento para la Industria 4.0
Uno de los temas que más apasiona a Urrutia es el de la formación del capital humano. En un entorno donde la automatización, la inteligencia artificial y la digitalización redefinen la industria, la educación dual se vuelve esencial.
“Durante años, las empresas buscaron perfiles ya formados, pero eso debe cambiar”, explica. “Hoy, el reto es formar al talento desde dentro. Las empresas que adoptan el modelo dual rompen ese paradigma, y los resultados son claros: los jóvenes que se forman en una compañía suelen quedarse en ella.”
El presidente de CANACINTRA EDOMEX enfatiza la importancia de vincular la academia con el sector productivo, participando activamente en consejos de vinculación con universidades, tecnológicos y centros de investigación. “Solo así aseguramos que los programas académicos respondan a las necesidades reales del mercado”, comenta.
Sostenibilidad y rentabilidad: La ecuación posible
En tiempos donde las metas ambientales son parte del ADN empresarial, Urrutia asegura que la sostenibilidad no está peleada con la rentabilidad. “Queremos romper el paradigma de que ser sostenible cuesta más”, sostiene.
Ejemplo de ello son los Foros de Eficiencia Energética, donde se presentan tecnologías que reducen tanto emisiones como costos operativos. “Una planta que logra disminuir su consumo energético en 50% no solo ayuda al planeta: también mejora su competitividad.”
Para Urrutia, la Agenda 2030 es más que un compromiso ambiental: es un modelo de negocio inteligente. “La sostenibilidad es una inversión, no un gasto. Y quien la entienda así, será el que lidere el futuro industrial.”
El liderazgo industrial ante la transformación digital
El presidente de CANACINTRA reconoce que la digitalización enfrenta resistencias culturales, especialmente entre industriales de generaciones distintas. “Tenemos empresarios con 50 años al frente de sus plantas y jóvenes emprendedores con apenas una década de experiencia. A todos hay que hablarles en su idioma”, dice sonriendo.
“El secreto está en mostrar cómo la tecnología mejora la competitividad, reduce costos y genera eficiencia. Cuando se comunica en esos términos, la adopción tecnológica se vuelve natural.”
Mirar hacia la nueva frontera
Hacia el final de la conversación, Urrutia reflexiona sobre el tema central de esta edición: “Negocios y Educación: la nueva frontera del desarrollo en México.”
“Si logramos alinear la educación con las necesidades del sector productivo, garantizamos el futuro industrial del país”, afirma con determinación.
La fórmula, dice, pasa por tres ejes: talento humano calificado, acceso a capital competitivo y certidumbre jurídica. “Sin esos elementos, ninguna infraestructura será suficiente. Con ellos, México puede ser protagonista del desarrollo global.”
En su voz se percibe la convicción de quien mira más allá de los ciclos económicos y ve el desarrollo como una tarea colectiva. “El futuro industrial del Estado de México no depende solo de fábricas y carreteras. Depende de las personas que las hacen posibles.”