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DOQUMENTA MX: Cuando el cine documental se convierte en industria

DOQUMENTA MX: Cuando el cine documental se convierte en industria

En el corazón de Querétaro, entre pantallas, historias y conversaciones que trascienden, se encuentra DOQUMENTA MX, un festival que ha logrado más que proyectar cine: ha construido un espacio donde el arte documental se convierte en un punto de encuentro entre la cultura, la educación y la economía creativa. Su co-director, Aarón García, lo define con claridad: “Una película no se termina hasta que conecta con su audiencia”.

Esa frase resume el espíritu del festival. En un país donde se produce más cine que nunca pero se ve menos que antes, DOQUMENTA surge como respuesta a una paradoja: México tiene talento y contenido, pero enfrenta una brecha entre la producción y la exhibición. La misión del festival es cerrar ese ciclo, devolver al documental su papel social y convertirlo en un activo económico capaz de generar comunidad, empleos y nuevas oportunidades.

Cultura que también genera valor

Aarón explica que una de las grandes tareas del sector cultural es aprender a enunciar su propio valor económico. “En México confundimos democratizar la cultura con hacerla gratuita. Si nosotros no valoramos lo que hacemos, ¿cómo esperamos que otros lo hagan?”.

Para el festival, cada función no es solo una proyección, sino una oportunidad de tejido industrial. Los encuentros entre realizadores, productores y audiencias permiten construir redes, impulsar colaboraciones y fortalecer una industria local que aún se encuentra en formación.

“Nos falta conectar con sectores como economía o desarrollo empresarial —dice Aarón—. La cultura no solo genera identidad; también mueve cadenas de valor, crea empleos y dinamiza comunidades. Si logramos medir ese impacto, podremos justificar por qué invertir en cultura es una decisión estratégica”.

El sello mexicano en el mundo

El cine documental mexicano ha encontrado eco en festivales de talla internacional como Berlinale, Sundance o South by Southwest, con nombres que ya suenan fuerte en el circuito global. Sin embargo, Aarón reconoce que el potencial aún no se ha explotado al máximo.

“Hay una mirada que a veces exotiza lo mexicano —explica—. Se nos observa desde la distancia, como si nuestra realidad fuera solo materia prima para la sorpresa o la denuncia. Pero el cine documental mexicano tiene muchas otras voces: historias cotidianas, humanas, esperanzadoras. Es hora de que ese ‘Hecho en México’ también sea sinónimo de diversidad y creatividad”.

Educar para mirar distinto

Para DOQUMENTA, la formación de audiencias es tan importante como la exhibición misma. Su cartelera incluye programas para infancias y familias, donde la educación visual se entrelaza con la empatía y la reflexión. “El documental informa, pero también transforma. No se trata de decirle al público qué ver, sino de escucharlo y construir juntos nuevas formas de mirar”, comenta García.

Esa visión también busca sembrar conciencia en los propios creadores: pensar no solo en producir, sino en conectar. En México —explica Aarón— la educación cinematográfica sigue centrada en la producción, sin considerar la distribución ni la estrategia de audiencia. “Necesitamos formar cineastas que entiendan su arte como un proyecto integral, con visión de negocio, sin perder su esencia artística”.

El futuro del formato

Aarón visualiza un panorama donde el documental mexicano siga expandiendo sus fronteras hacia formatos híbridos: podcasts, experiencias transmedia y realidad virtual. “Cada persona con un celular es hoy un potencial documentalista. Todos estamos contando historias. El reto está en darles forma, contexto y propósito”.

Para él, el cine documental seguirá siendo un laboratorio de innovación dentro de la industria audiovisual. En tiempos de streaming y pantallas personales, los festivales como DOQUMENTA siguen apostando por el valor de lo colectivo, por la experiencia de mirar juntos. “Ver una historia en comunidad cambia su significado. El cine no solo se ve, se comparte”.

Cine, comunidad y futuro

En su mensaje final, Aarón lanza una invitación a los empresarios y líderes que leen esta edición: “El cine documental es una herramienta poderosa para conectar causas, marcas y comunidades. Si una empresa quiere alinear su propósito con temas como el medio ambiente, la educación o la diversidad, puede hacerlo a través del cine. Es una alianza natural entre valores y visibilidad”.

Con su programa itinerante Travesías DOQUMENTA, el festival recorrerá distintos estados del país durante noviembre, llevando historias, reflexiones y esperanza a nuevas audiencias. Porque, como recuerda Aarón García, “la cultura no solo se consume; se construye entre todos”.

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Eduardo Carmona

Eduardo Carmona

Editor en Jefe RGB 360