DBGIR 2026, una hoja de ruta para fortalecer la economía circular en México
La gestión de los residuos en México constituye una de las tareas más complejas y transversales de la política pública ambiental contemporánea. Los materiales desechados son reflejo directo de los flujos económicos, los patrones de consumo y la capacidad institucional para orientar al país hacia esquemas de desarrollo sostenible. En este contexto, la publicación del Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos (DBGIR) 2026 representa un instrumento técnico fundamental para la planeación ambiental nacional.
Desde COPARMEX reconocemos la amplia e interdisciplinaria labor desarrollada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), a través de la Dirección General de Fomento y Desempeño Urbano Ambiental Sostenible, ya que, gracias a este esfuerzo técnico de articulación institucional, después de seis años el país cuenta con un instrumento de referencia que integra de manera sistémica la numeralia de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), así como una visión panorámica e integrada de los Residuos de Manejo Especial (RME), los Peligrosos (RP), los Mineros (RMI) y los derivados del Sector Hidrocarburos (RSH).
Esta arquitectura de información se consolida como la columna vertebral para la formulación de herramientas estratégicas de política pública, entre las que destaca el Programa Nacional para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (PNPGIR).
Por ello, vimos con preocupación que, con base en el propio DBGIR, se establece que la generación per cápita calculada fue de 1.076 kilogramos/habitante/día, y la generación total en el país se estima en 139,902 toneladas/día, lo cual representa un incremento significativo respecto al DBGIR del año 2020, en donde la generación per cápita fue de 0.944 kilogramos/habitante/día y la generación en el país se estimaba en 120,128 toneladas/día.
Lo anterior resulta preocupante en un contexto en donde la infraestructura es insuficiente y desactualizada (únicamente 52 rellenos sanitarios cumplen con la normativa ambiental correspondiente, de 2,250 sitios existentes). En adición a la problemática, los rellenos sanitarios regularmente dependen de los municipios, mismos que han tenido una reducción importante en sus participaciones federales y baja recaudación que les genere ingresos propios.
Ante la coyuntura de la transición hacia la economía circular, el DBGIR pone de relieve la importancia de fortalecer el sistema de información ambiental del país, particularmente en relación con la periodicidad y la cobertura de los datos de origen para atender las problemáticas señaladas de forma preventiva, toda vez que el propio informe evidencia la complejidad logística de recopilar información primaria en un país de gran extensión territorial y marcadas asimetrías regionales. Lo anterior permitirá maximizar la eficacia de la planeación y orientar con mayor precisión las inversiones en infraestructura ambiental.
A su vez, se debe complementar con el continuo impulso de la educación ambiental y corresponsabilidad social en torno al manejo adecuado de los residuos y su aprovechamiento o, en su caso, disposición final adecuada, para coadyuvar con la SEMARNAT y los municipios en la atención de las problemáticas esbozadas dentro del propio DBGIR.
Desde COPARMEX reconocemos en el Diagnóstico una herramienta indispensable que aporta certeza técnica y científica para orientar las decisiones de los sectores público, privado y social hacia la sostenibilidad y el desarrollo regional equilibrado. #OpinionCOPARMEX
Miguel Ángel Moreno, Consejero Delegado de Economía Circular de COPARMEX