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CURP biométrica: ¿Voluntaria u obligatoria?

CURP biométrica: ¿Voluntaria u obligatoria?

Aunque el Gobierno asegura que la CURP Biométrica no es obligatoria, la nueva Ley General de Población la condiciona para acceder a trámites y servicios esenciales, lo que activistas como José Flores, de R3D, advierten que es un “falso consentimiento” que podría llevar a la exclusión y a la vigilancia masiva.

La aprobación de la nueva Ley General de Población en julio de 2025 ha traído consigo una renovada versión de la Clave Única de Registro de Población (CURP) que incluye datos biométricos. Si bien el gobierno de Claudia Sheinbaum ha insistido en que su tramitación será voluntaria, un análisis de la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) revela una contradicción en la ley que podría hacerla obligatoria de facto.

La CURP, un documento fundamental para la identificación en México, ahora incluirá huellas dactilares y fotografía. Aunque el gobierno de AMLO intentó algo similar con la Cédula de Identidad Ciudadana, el proyecto no prosperó. La propuesta ha regresado con el gobierno de Sheinbaum, como parte de un paquete de leyes de Seguridad que, según activistas, crea un sistema de vigilancia masiva.

El artículo 91 Bis: Un falso consentimiento

El Artículo 91 Bis de la nueva Ley General de Población establece que la CURP —con huellas dactilares y foto— será un “documento de identificación universal y obligatorio en todo México”. La aparente contradicción del gobierno surge del mismo artículo, que indica que la integración de los datos biométricos será con el “consentimiento previo” de las personas.

Sin embargo, José Flores entrevistado por Sopitas, director interino de R3D, enfatiza que este consentimiento es un “falso consentimiento”. La misma ley condiciona el acceso a servicios públicos y privados a la posesión de la CURP Biométrica, volviéndola obligatoria en la práctica. Estos servicios incluyen desde la telefonía celular y el acceso a internet hasta programas sociales como pensiones, becas o servicios de salud.

Un ejemplo claro de este condicionamiento se encuentra en la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que obliga a asociar la CURP Biométrica a la línea telefónica. Si no se hace, el servicio no puede ser proporcionado, lo que genera una exclusión indirecta.

Riesgos de vigilancia masiva y desprotección de datos

Para José Flores, la lógica detrás de la CURP Biométrica es fallida. Aunque la propuesta del gobierno busca fortalecer la prevención de delitos y la búsqueda de personas desaparecidas, en la práctica crearía un sistema de vigilancia continua y masiva sobre millones de ciudadanos, incluyendo a niños y niñas.

La gran preocupación radica en que el registro de actividades cotidianas de las personas alimentará la Plataforma Única de Identidad, a la que tendrán acceso irrestricto instituciones como la Secretaría de Gobernación y agencias de Seguridad e Inteligencia. Esta plataforma, a su vez, estará conectada con la Plataforma Central de Inteligencia, que podría ser consultada por entidades como la Guardia Nacional “sin que la ley explícitamente ponga algún tipo de control”.

A diferencia de otros datos biométricos recabados con fines específicos (como en el SAT o la SRE), la información de la CURP Biométrica no tendría un uso restringido. Las autoridades podrían acceder a ella “sin mayor justificación más que ‘por seguridad’ y tú ni enterado”. Esto genera un riesgo “muy peligroso en manos de personas equivocadas”, con un impacto que abarca desde la seguridad de los datos hasta la exclusión de personas que no puedan acceder a la tecnología digital.

¿Qué se puede hacer? Un llamado a la acción y a la cautela

Ante este panorama, Flores invita a las personas a presentar amparos, aunque advierte que el resultado no es seguro. También señala que la inconformidad del público es una herramienta legítima para presionar por cambios. Una encuesta de El Financiero de julio de 2025 reveló que el 49% de los encuestados está inconforme con la aplicación de la CURP Biométrica.

José Flores cree que entre más se demuestre el rechazo, “tal vez el gobierno pueda corregir este plan”. Por lo pronto, a partir del 16 de octubre de 2025, la CURP Biométrica deberá ser reconocida ante todas las instituciones públicas y privadas.

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