CCE propone pasar del diálogo a los proyectos de energía que detonen el desarrollo económico de México
Para que el motor económico de un país funcione de manera óptima, necesita energía suficiente, confiable y a precios competitivos. Entendiendo esta premisa fundamental, representantes del más alto nivel del Gobierno de México y de la iniciativa privada se sentaron a la mesa para trazar la ruta de los próximos años. El escenario fue la segunda parte del foro “Inversión en Infraestructura como Detonador de Crecimiento: Oportunidades del Plan México”, un espacio diseñado para transformar el diálogo en proyectos concretos que desarrollen el potencial energético de la nación.
Este encuentro estratégico reunió a los líderes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) y la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (AMAFORE), quienes entablaron un diálogo directo con las autoridades de la Secretaría de Energía (SENER), Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Soberanía y reglas claras: La visión de la SENER
Para comprender de forma didáctica el nuevo modelo energético de México, la titular de la SENER, Luz Elena González Escobar, delineó ante los inversionistas la estrategia estatal. El eje central es alcanzar la soberanía y la justicia energéticas mediante una fórmula clara: el Estado conduce y las empresas públicas fortalecen su capacidad estratégica, mientras que la inversión privada encuentra espacios definidos para participar y contribuir al bienestar nacional.
“Vamos a garantizar la energía que el país necesita tanto para las actividades económicas como para la población en general y lo vamos a hacer con justicia energética, protegiendo la soberanía nacional y dando un salto cuántico en términos de transición energética”, enfatizó González Escobar.
Este modelo ya está dando resultados tangibles. La funcionaria detalló que, a la fecha, se han asignado 55 proyectos de plantas de generación de energía renovable. De estos, 17 son íntegramente privados (aportando casi 3,000 megawatts de capacidad), mientras que los 38 restantes operan bajo esquemas mixtos en colaboración directa con la CFE. Además, se contabilizan 34 proyectos de generación renovable ya concluidos y avances en la renovación de 23 subestaciones clave para la red.
La voz del sector privado: Certidumbre como motor de inversión
Desde la perspectiva empresarial, la disposición para invertir está presente, pero requiere un marco que garantice viabilidad. José Medina Mora, presidente del CCE, subrayó la necesidad apremiante de inyectar capital tanto en el sector eléctrico como en el de hidrocarburos, reconociendo avances en la simplificación regulatoria y confiando en seguir trabajando de la mano del gobierno para reducir los tiempos de ejecución de los proyectos.
En esa misma línea narrativa, Fausto Gurrea, director de Estrategia del CMN, destacó que para que las empresas destinen recursos a nuevos desarrollos es indispensable contar con confianza y certidumbre jurídica. “Este foro representa una valiosa oportunidad para hacer un corte de caja, identificar prioridades y trabajar juntos, gobierno y sector privado, sustentados en reglas claras, estables y previsibles”, puntualizó.
PEMEX: Saneamiento financiero y esquemas compartidos
Un actor central en esta transición es Petróleos Mexicanos. Su director general, Juan Carlos Carpio Fragoso, presentó un panorama financiero alentador: durante el primer semestre de 2026, la empresa productiva del Estado registró ingresos por 876 mil millones de pesos, una utilidad operativa de 125 mil millones y un crecimiento del 17% en las ventas nacionales, logrando reducir su deuda a su nivel más bajo en los últimos 11 años.
¿Qué significan estos números para el futuro? Según Carpio Fragoso, esta solidez permite acelerar el Plan Estratégico de la petrolera mediante una mayor colaboración con la iniciativa privada. De manera innovadora, PEMEX plantea esquemas de participación a lo largo de toda su cadena de valor —exploración, producción, refinación, petroquímica y logística— que permitirán ampliar la capacidad de inversión, compartir riesgos, costos y beneficios, garantizando siempre que no se ceda el control del interés público. Para agilizar estos procesos, se instalarán mesas de trabajo operativas que desahoguen conjuntamente las inquietudes del sector.
El futuro eléctrico hacia 2030
El foro también sirvió como radiografía para el sector eléctrico, analizando los catalizadores necesarios para expandir el sistema rumbo al año 2030. Los expertos coincidieron en que la nueva generación de energía, el refuerzo de las redes de transmisión y distribución, el fomento al autoconsumo y el almacenamiento requieren de una planeación pública estrechamente articulada con la capacidad de financiamiento privado.
Al concluir el encuentro, la SENER, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, PEMEX, CFE y las cúpulas empresariales refrendaron un compromiso común: mantener un diálogo constructivo y permanente. El foro confirmó una voluntad compartida para pasar de los acuerdos a los proyectos, y de los proyectos a la inversión y ejecución, consolidando a la infraestructura energética como el gran detonador del desarrollo económico de México.