Política

Alberto Vanegas: El nuevo rostro de la metrópoli

Alberto Vanegas: El nuevo rostro de la metrópoli

Por Raúl Cedeño. Pluma: Eduardo Carmona.

La mañana avanza con el ritmo vertiginoso de la capital. Desde su oficina en el Congreso de la Ciudad de México, el diputado Alberto Vanegas Arenas habla con la serenidad de quien conoce el pulso de una metrópoli que nunca se detiene. Como Presidente de la Comisión de Desarrollo Metropolitano, Vanegas es una de las voces que impulsa una transformación silenciosa pero profunda: la de entender la ciudad más allá de sus límites políticos.

“Hoy no podemos concebir un gobierno de una alcaldía o del propio gobierno de la ciudad sin tomar en cuenta la problemática que compartimos con el Estado de México, Hidalgo y Morelos”, afirma.

Desde su instalación en octubre del año pasado, la Comisión que encabeza ha replanteado un viejo desafío: cómo lograr que la Ciudad de México funcione como una sola con su entorno. En una región donde una calle puede separar jurisdicciones y leyes distintas, Vanegas propone algo más ambicioso: construir una visión metropolitana compartida.

Una nueva gobernanza para un territorio compartido

La ciudad creció, pero sus instituciones se quedaron cortas. El modelo municipal, exitoso en el siglo XX, hoy enfrenta los límites de la mancha urbana. Las fronteras se difuminan y con ellas, los problemas se entrelazan: movilidad, seguridad, residuos, agua, vivienda. “Una persona puede cometer un delito en Ecatepec y cruzar la calle para llegar a Gustavo A. Madero. La policía de una entidad no puede perseguirlo del otro lado. Es absurdo”, dice el legislador.

Por eso, su propuesta va más allá de la cooperación simbólica. Desde el Congreso capitalino, Vanegas ha impulsado reformas a la Ley de Alcaldías, a la Ley de Seguridad Ciudadana y a la Ley de Administración Pública, para permitir convenios formales entre gobiernos municipales y alcaldías.

“Necesitamos que esa colaboración ya no dependa de la buena voluntad, sino que esté respaldada por ley”, explica, recordando proyectos como la utopía en la Unidad Habitacional El Rosario, compartida por Azcapotzalco y Tlalnepantla.

El objetivo es claro: crear un andamiaje institucional metropolitano, una estructura capaz de coordinar políticas públicas entre gobiernos que comparten territorio, población y problemas.

Sustentabilidad y economía circular: la otra frontera

Entre los temas que más entusiasman al diputado está el manejo de los residuos sólidos. La capital genera cerca de medio kilo de basura por habitante al día, un desafío que también es una oportunidad.

“Reducir a la mitad la basura en cinco años es posible si transformamos el reciclaje en una cadena económica”, asegura. Con un enfoque que mezcla política pública y educación ambiental, busca impulsar una nueva economía circular que convierta el manejo de residuos en una fuente de empleo y en un eje de sustentabilidad urbana.

En su visión, la metrópoli no solo debe coordinarse mejor, sino también repensar su relación con el medio ambiente: gestionar el agua como una cuenca común, proteger los bosques compartidos —como el del Ajusco— y hacer frente al cambio climático desde una gobernanza regional.

El liderazgo federal y el futuro metropolitano

Vanegas reconoce que este cambio requiere algo más que voluntad local: necesita liderazgo federal. Y encuentra en la presidenta Claudia Sheinbaum —quien antes fue jefa de gobierno— una aliada natural. “Ella sabe la relevancia de la coordinación metropolitana. Desde su gestión en la Ciudad ya había propuesto una Ley de Desarrollo Metropolitano. Hoy retomamos esa visión junto con el Congreso federal y la Sedatu”, comenta.

El trabajo conjunto comienza a rendir frutos: la integración de nuevos municipios de Hidalgo y Morelos a la zona metropolitana, la creación de un mando único policial en el Estado de México y, próximamente, un encuentro entre legisladores de los cuatro congresos (CDMX, Morelos, Hidalgo y Estado de México) para construir una agenda común en temas de seguridad, movilidad y medio ambiente.

Hacia un Parlamento Metropolitano

Cuando se le pregunta cómo imagina la ciudad en diez años, su respuesta traza un horizonte ambicioso: un Parlamento Metropolitano que legisle de manera conjunta los temas que afectan a millones de personas. “No tiene sentido que cada Congreso legisle de forma aislada. Necesitamos reglas comunes: desde la verificación vehicular hasta la gestión del agua”, reflexiona.

Ese parlamento, dice, sería el primer paso para consolidar un modelo de gobernanza moderno, coordinado y funcional, capaz de responder a las dinámicas de las grandes urbes del siglo XXI. Monterrey y Guadalajara ya han avanzado en esa dirección, pero aún falta que el marco legal dé el salto definitivo.

“Estamos ante un nuevo paradigma: pensar en ciudades que colaboran, no que compiten. La Zona Metropolitana de la Ciudad de México debe ser el ejemplo de cómo la coordinación política puede mejorar la vida de la gente.”

Con la mirada puesta en el futuro, Alberto Vanegas Arenas encarna una generación de políticos que entienden que la frontera del desarrollo urbano ya no es física, sino institucional. Y que el verdadero reto —como dice con convicción antes de despedirse— es aprender a gobernar juntos.

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