Con autoconsumo aislado y almacenamiento las empresas autofinancian su energía: Quartux
Autoconsumo aislado y almacenamiento ayudan a las empresas a financiar su propia energía
El autoconsumo aislado con almacenamiento inteligente (SAE‑AA) se consolida como una alternativa viable para garantizar ahorros y continuidad operativa en un entorno de creciente demanda de energía confiable para la industria y la presión ante el cumplimiento de metas ESG. Las baterías industriales (BESS) suelen respaldar entre 1 y 4 horas; en aplicaciones de optimización energética se usan normalmente 2-3 horas, suficientes para gestionar picos de demanda y mejorar la eficiencia del consumo eléctrico. Un sistema BESS puede generar ahorros en la factura eléctrica de 20% a 40% al optimizar picos de demandas, y permite implementar modelos que no comprometen capital mientras la empresa genera y almacena su propia energía renovable.
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), a nivel mundial se estima que la capacidad de energías renovables aumentará casi 4,600 GW entre 2025 y 2030; mientras que la energía solar fotovoltaica en instalaciones a gran escala como en sistemas distribuidos concentrará aproximadamente el 80% del aumento total de la capacidad renovable global. También se destaca que las aplicaciones de energía solar fotovoltaica distribuida concentrarán el 42% de la expansión total de la capacidad solar en los próximos años.
Por su parte, el uso de sistemas fotovoltaicos distribuidos con almacenamiento se está posicionando como el segmento con mayor crecimiento dentro de la transición energética, impulsado por la necesidad de fortalecer la resiliencia y el acceso a energía confiable y flexible en países con redes eléctricas inestables. “En este sentido el almacenamiento en baterías deja de ser un complemento tecnológico para convertirse en un habilitador financiero y estratégico, ya que permite a las empresas transformar su consumo energético en una oportunidad de optimización de costos y gestión inteligente de la demanda”, señala Ayalli Gurría Gallardo, Directora Comercial en Quartux.
Ahorros que pagan la factura de la luz
El almacenamiento de energía se ha consolidado como uno de los pilares técnicos de la transición energética. Según el último informe de la Fundación Volta, tan solo en 2024 se observó un crecimiento interanual del 55%, con la instalación de 69 GW / 169 GWh de sistemas BESS a nivel global; y hoy la capacidad acumulada alcanza 160 GW / 363 GWh, de los cuales el 98% corresponde a baterías de ion-litio, reflejando la rápida adopción de esta tecnología como habilitador clave de estabilidad y continuidad eléctrica.
“Este modelo que hoy está ganando terreno, combina generación solar o eólica en sitio con sistemas de almacenamiento en baterías (BESS), permitiendo a las compañías generar energía limpia en horarios de baja demanda y utilizarla en momentos de tarifas elevadas o fallas en la red. Bajo esquemas como arrendamiento o ‘BESS as a Service’, que forman parte de nuestra soluciones, apoyamos a las empresas del país, a través del diseño, instalación y operación de sistemas de almacenamiento llave en mano, integrando hardware de alto rendimiento y plataformas avanzadas de monitoreo; y eliminamos la necesidad de inversión inicial (cero CAPEX), ya que el proyecto se financia a partir de los ahorros generados; que pueden superar el 40% del recibo eléctrico, dependiendo del perfil de consumo. Es una forma de convertir el gasto energético en una palanca de inversión sostenible”, explica Ayalli Gurría.
Este enfoque resulta particularmente atractivo para industrias intensivas en energía como manufactura, alimentos y bebidas, automotriz o centros logísticos; donde la continuidad operativa es crítica y un apagón puede representar pérdidas millonarias. Además, el almacenamiento inteligente permite mitigar riesgos de fluctuaciones de voltaje y cortes de suministro para fortalecer la continuidad del negocio al tiempo que se reduce la dependencia de la red.
La demanda por mayor transparencia en la huella de carbono coloca la gestión energética como un elemento clave dentro de la estrategia empresarial, y requiere la implementación de soluciones tecnológicas alineadas a una mejor eficiencia operativa y financiera. “Por lo tanto, requerimos impulsar las soluciones integrales que gestionan de manera inteligente y trazable el almacenamiento energético. Nuestra plataforma digital integrada a los sistemas de almacenamiento hace posible monitorear el consumo, optimizar la operación y medir emisiones en tiempo real, generando un valor agregado específico para las empresas que buscan fortalecer sus acciones de sostenibilidad”, enfatiza Ayalli Gurría.
Financiar la propia energía mediante almacenamiento inteligente representa una decisión empresarial con un impacto positivo a largo plazo, ya que se observa una proyección de hasta 20 años y potenciales retornos superiores al 20% anual en modelos de propiedad total de almacenamiento energético; de la mano de alternativas financieras que ayudan a las empresas a no comprometer liquidez ni capacidad de inversión en su camino hacia la transición energética, acciones como éstas ayudarán al apalancamiento del sector industrial mexicano en temas de competitividad y cumplimiento de criterios ESG.