Inflación en México acelera a 3.79% en enero de 2026 impulsada por aumento de precios en cigarros y refrescos
La inflación en México se aceleró al inicio de 2026, con un crecimiento interanual de 3.79% en enero, ligeramente superior al 3.69% observado en diciembre de 2025, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este repunte obedece principalmente a incrementos en los precios de productos gravados con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), como cigarros y refrescos envasados, que emprendieron alzas significativas desde el primer día del año, coincidiendo con ajustes fiscales diseñados para aumentar la recaudación.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance mensual de 0.38% en enero, impulsado en buena medida por la incidencia de productos de alto consumo popular. Los cigarros aumentaron hasta más de 14% en el mes, mientras que los refrescos envasados registraron un alza superior al 5%, debido al alza en impuestos que se trasladó directamente al consumidor final. Además, otros bienes como alimentos preparados en loncherías y comercios locales también contribuyeron al repunte de los precios en servicios y mercancías.
La inflación subyacente —un indicador que excluye componentes volátiles como alimentos y energéticos— se ubicó por encima del nivel general, rozando el 4.5% interanual, lo que preocupa a analistas y autoridades por su implicación en costos estructurales. El banco central ya había señalado que los cambios fiscales introducidos —incluido el ajuste al IEPS en bebidas azucaradas y tabaco— podrían generar presiones temporales sobre la formación de precios, una apreciación que fue confirmada con el resultado del primer mes del año.
El repunte inflacionario también pone en contexto reciente decisiones de política monetaria. La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió en su primera reunión de política monetaria del año pausar recortes en la tasa de interés, manteniéndola en 7.0%, en un esfuerzo por observar mejor cómo evoluciona la inflación ante estos factores fiscales y otros indicadores económicos clave. Analistas han advertido que, aunque el alza en los precios de tabaco y refrescos fue impulsada por impuestos, este fenómeno tiende a trasladarse de forma directa al INPC y puede influir sobre las expectativas de inflación de mediano plazo.
El impacto de estos incrementos no es uniforme para todos los hogares, dado que bienes como los refrescos y tabaco tienen una incidencia directa en la canasta de consumo familiar, especialmente en segmentos de menores ingresos. Organizaciones empresariales han señalado que estas alzas, aunque forman parte de la estrategia fiscal para fortalecer las finanzas públicas, también pueden incentivar comportamientos alternativos en los consumidores —como recurrir a productos de menor costo o al mercado informal— que tienen implicaciones adicionales sobre la economía real.
En este contexto, el comportamiento de la inflación durante los próximos meses será un indicador clave para el diseño de políticas públicas y monetarias que permitan continuar con la convergencia hacia la meta oficial del 3%, sin afectar el crecimiento económico ni el poder adquisitivo de los consumidores.