Vector Casa de Bolsa cesa operaciones tras revocación de licencia en México
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) revocó de forma definitiva la autorización de Vector Casa de Bolsa, S.A. de C.V., y de su sociedad operadora Vector Fondos, S.A. de C.V., para organizarse y operar como casa de bolsa y sociedad gestora de fondos de inversión, respectivamente, marcando el cierre definitivo de una de las firmas con mayor trayectoria en los mercados de capitales mexicanos.
La decisión, publicada este martes en el Diario Oficial de la Federación, se formalizó a solicitud de la propia entidad el 1 de diciembre de 2025, conforme al artículo 154 de la Ley del Mercado de Valores. Con ello, el grupo financiero —originalmente fundado como Sociedad Bursátil Mexicana en 1976— concluye sus operaciones tras más de cinco décadas de participación en el sistema financiero nacional.
La revocación se produce en medio de un proceso de venta y transferencia de activos y cuentas de inversión que la firma había iniciado meses atrás, tras verse golpeada por segnalamientos internacionales. En octubre de 2025, Vector acordó transferir sus activos de clientes y carteras de inversión a Finamex, en un movimiento destinado a salvaguardar la continuidad de los servicios bajo supervisión de las autoridades mexicanas.
Este cierre se da en el contexto de sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que en junio de este año identificó a Vector Casa de Bolsa junto con otros dos grupos financieros —CIBanco e Intercam Banco— como “instituciones de preocupación principal” por presuntas operaciones relacionadas con delitos financieros, lo que desató un deterioro reputacional y financiero que la casa de bolsa no logró revertir.
La liquidación definitiva de Vector representa uno de los episodios más relevantes en la historia reciente del sector bursátil en México y destaca los riesgos que enfrenta el sistema financiero ante presiones regulatorias internacionales y el impacto reputacional de acusaciones de lavado de dinero, que derivaron en la salida de una firma que hasta hace poco gestionaba miles de millones en activos de clientes nacionales e institucionales.
¿Qué fue lo que pasó?
El cierre de Vector no fue una decisión aislada ni puramente técnica: se da tras seis meses de presión regulatoria internacional y nacional, luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señalara en junio de 2025 a Vector, CIBanco e Intercam como instituciones vinculadas a actividades preocupantes en materia de lavado de dinero.
Aunque Vector negó que esas acusaciones fueran fundamentadas, la presión reputacional, la salida de clientes institucionales, el bloqueo de transacciones relevantes con contrapartes internacionales y las peculiaridades regulatorias del mercado estadounidense terminaron por erosionar la viabilidad de la casa de bolsa, obligándola primero a transferir activos y luego a solicitar la revocación de su propia licencia.
En términos más amplios, el episodio refleja cómo factores externos influenciados por políticas de seguridad y justicia de gobiernos ajenos pueden impactar profundamente las instituciones mexicanas, y plantea cuestionamientos sobre la eficacia de la supervisión local frente a presiones regulatorias globales.