Startups con impacto educativo y social
Por Raúl Cedeño. Pluma: Eduardo Carmona.
La CEO de Be Job, empresa adherida al Pacto Generación D, revela por qué la digitalización de la pequeña y mediana empresa es la “Nueva Frontera del Desarrollo” más crítica para el país. Su modelo, respaldado por Fondos Europeos, convierte la capacitación en la estrategia más rentable frente a la incertidumbre global.
El motor de la economía mexicana corre a distintas velocidades. Mientras los grandes corporativos adoptan la Inteligencia Artificial a pasos agigantados, más del 90% del tejido empresarial del país—las PyMEs—siguen rezagadas en procesos digitales. Mariola García Arellano, CEO de Be Job, opera justo en esa brecha. Su empresa fusiona la rentabilidad empresarial con un impacto social y educativo medible. Su misión no es solo tecnológica, sino de desarrollo nacional.
Mariola García Arellano es contundente: la digitalización de las PyMEs es la vía más rápida para fortalecer la resiliencia empresarial y democratizar el acceso a la innovación.
“Cuando una PyME adopta tecnología, no solo mejora su productividad y competitividad, sino que también se integra a cadenas de valor más amplias, generando un impacto multiplicador en la economía”.
Fondos globales, impacto local: La estrategia B2B
El modelo de Be Job subraya cómo la educación digital se financia y se escala globalmente, pero se implementa con precisión local. Sus programas de formación están avalados por los Fondos Europeos Next Generation.
Mariola García Arellano explica el valor estratégico de esta alianza: “El respaldo de los Fondos Europeos Next Generation nos permite traer a México un modelo probado y con rigor internacional, pero adaptado a la realidad local. No se trata solo de financiamiento, sino de transferir buenas prácticas en digitalización inclusiva y sostenible“.
Para asegurar un impacto tangible y llegar a miles de empresas, Be Job descartó ir “empresa por empresa” y adoptó una estrategia de alianzas B2B con cámaras y asociaciones empresariales. Este enfoque genera el “marco de confianza” necesario para acelerar la adopción.
No obstante, el proceso no está exento de retos. “El desafío principal es la coordinación: cada gremio tiene ritmos, prioridades y estructuras distintas, lo que exige una estrategia de comunicación muy segmentada”. La CEO insiste en el mensaje central que trasciende el sector: “La digitalización no es un lujo, es un requisito de supervivencia y crecimiento”.
El reto de la mentalidad y la movilidad social
La principal barrera para la transformación no es tecnológica ni financiera, sino cultural. Existe una “resistencia al cambio basada en la percepción de que ‘lo digital es complicado’ o que ‘no es necesario si el negocio funciona como siempre'”.
Para combatir esta inercia, Be Job prioriza la flexibilidad y la aplicabilidad inmediata. Sus programas utilizan:
- Microlearning: Contenidos cortos y fáciles de digerir.
- Learning by doing: Aprender con simulaciones y casos reales.
- Acompañamiento digital: Tutores virtuales y recordatorios.
El impacto oculto
El verdadero valor de Be Job se mide en el impacto social que genera en el eje de la movilidad económica. Al cerrar la brecha digital, la PyME no solo mejora su productividad (ventas online, reducción de tiempos), sino que sus empleados adquieren competencias transferibles que elevan su valor en el mercado laboral.
“Cuando una PyME ‘se pone al día’ digitalmente, sus empleados adquieren competencias transferibles, lo que eleva su valor en el mercado laboral y genera movilidad ascendente. Es un impacto directo en inclusión social y productividad nacional”.
La innovación es el núcleo de la sostenibilidad. Be Job se enfoca en anticipar las necesidades futuras e integrar IA y analítica de datos en sus soluciones, manteniendo el equilibrio entre rentabilidad y propósito.Mariola García Arellano, quien también preside la Comisión de Talento en AMETIC (Asociación de la Industria Digital en España), concluye con un mensaje urgente a los líderes mexicanos: “La capacitación digital ya no es opcional… Invertir en capacitación no es un gasto, es la mejor estrategia para garantizar crecimiento, resiliencia y sostenibilidad. Quien invierte en las competencias de su gente hoy, asegura la supervivencia de su negocio mañana”.