Energía

Innovar para equilibrar al sistema — La nueva energía de México

Innovar para equilibrar al sistema — La nueva energía de México

Por Raúl Cedeño. Pluma: Eduardo Carmona.

Al hablar con Mario Benítez Aladro, Director de Innovación e Inteligencia para el Mercado Eléctrico Mayorista de Quartux, uno tiene la sensación de estar frente a alguien que no solo interpreta el presente energético de México, sino que puede leer en él las señales del futuro. Su mirada técnica es clara, rigurosa; pero detrás de ella hay un ingeniero que cree profundamente en que la innovación no es un lujo tecnológico, sino una necesidad estructural del país.

El sector energético vive una transición vibrante y compleja. Mientras las políticas públicas cambian y las tecnologías se aceleran, emergen nuevos modelos que buscan equilibrar una demanda creciente con sistemas cada vez más exigidos. Para Mario, este momento es una oportunidad única: “Hoy el mayor potencial está en las soluciones en sitio: autoconsumo, almacenamiento y sistemas híbridos. Ya no se trata solo de construir grandes centrales, sino de acercar la energía al usuario”.

Detrás de esa afirmación hay una lectura fina del mercado. Durante años, el sistema eléctrico mexicano se sostuvo con grandes proyectos de generación y transmisión. Hoy, la dinámica se mueve hacia la descentralización, la eficiencia y la operación inteligente. Y ahí es donde Quartux ha encontrado su espacio natural.

El rol de la innovación en tiempos de transición

Cuando Mario habla de innovación, no lo hace desde la abstracción, sino desde la ingeniería aplicada: “La regulación misma está abriendo la puerta: autoconsumo aislado, almacenamiento con reglas claras, procesos fast track. Ahora las soluciones están donde está el consumidor”. Su trabajo ha consistido en dar forma técnica y de negocio a tres líneas estratégicas: almacenamiento para consumidores industriales, almacenamiento para generadores, y almacenamiento en esquemas de autoconsumo.

Lo que para otros es complejidad regulatoria, para Mario es el terreno natural donde la innovación cobra sentido. Concebir modelos robustos, predecibles y compatibles con la realidad técnica del país no solo exige conocimientos, sino visión.

Por ello, cuando describe su rol, su explicación es tan pragmática como estratégica: “Me ha tocado construir estos caminos: que la tecnología tenga sentido económico, que el almacenamiento sea confiable, que podamos garantizar continuidad operativa. Porque para una planta automotriz, un minuto detenido no son números: son autos que no se produjeron, proveedores que esperan, procesos que se detienen”.

La inteligencia artificial como engrane invisible

Uno de los grandes diferenciales de Quartux es su software propietario. No es un detalle menor: es la única empresa mexicana de almacenamiento que ha desarrollado internamente un sistema propio capaz de gestionar maquinaria, clima, demanda y precios en tiempo real.

“Hay dos mundos en el almacenamiento”, explica Mario. “El hardware —la batería— y el software, que es realmente el cerebro del sistema”. Ese cerebro usa machine learning y algoritmos predictivos que diariamente revisan condiciones climatológicas, curvas de consumo, patrones horarios y comportamiento histórico para decidir cómo y cuándo cargar o descargar.

No hay un operador moviendo controles. Hay inteligencia artificial aprendiendo del cliente, del clima, del mercado.

Pero su uso no es espectáculo: es optimización pura. “Sin IA, no podríamos garantizar ahorros tan altos ni continuidad operativa. Las decisiones de la tecnología muchas veces superan lo que un humano podría anticipar”, asegura.

Sostenibilidad: La variable que ya no se puede ignorar

En un punto de la conversación, Mario habla de CO₂ con la naturalidad de quien lleva años desmenuzando gráficas de emisiones. Explica con claridad cristalina cómo las baterías desplazan la energía más contaminante.

Durante la madrugada —cuando la demanda baja— la red opera con tecnologías más limpias y eficientes. Las baterías cargan en ese momento.
En la noche —cuando el sistema pide más energía, sube el precio y entran tecnologías fósiles— las baterías entregan electricidad limpia y más barata al consumidor.

Puede sonar técnico, pero el impacto es tangible: Menos emisiones, menos costo, más resiliencia.

“Descarbonizar procesos industriales no es un discurso: es ingeniería”, dice con firmeza. Y es precisamente esa ingeniería la que puede acercar a México a objetivos globales de sostenibilidad sin sacrificar competitividad.

Digitalización para la competitividad

La digitalización, insiste Mario, no es un accesorio del sistema eléctrico: Es lo que permite que un industrial tome decisiones inteligentes.
Ahí entran los modelos de negocio que Quartux ha desarrollado para democratizar la tecnología energética:

  • Compra directa para empresas con mayor capacidad de inversión.
  • Leasing, donde los ahorros superan el costo de la renta.
  • Ahorros compartidos, el modelo más popular: el cliente no invierte nada; paga solo con los ahorros que se generan.

“Si un cliente pagaba 10 pesos y con el sistema paga 4, esos 6 pesos de ahorro se dividen”, explica. “No hay que desembolsar millones para ser competitivo”.

Este enfoque ha permitido que industrias de todo tipo —automotriz, alimentos, manufactura— adopten tecnologías que antes estaban reservadas a un segmento más reducido.

El desafío del sistema eléctrico mexicano

Mario resume la situación con precisión: “Necesitamos recuperar la inversión en generación y transmisión. La demanda creció y el margen de reserva se redujo. México requiere certeza regulatoria para que vuelvan las inversiones en activos de generación”.

Pero también destaca la importancia de los espacios donde todos los actores —sector privado, gobierno, academia— construyen las reglas del juego. Las mesas técnicas de SENER y CNE han sido, dice, el punto donde se alinean preocupaciones y soluciones.

“La regulación funciona cuando es un ganar-ganar. Y eso solo sucede si todos están en la mesa”.

El futuro de Quartux: Crecer donde el mercado lo necesita

En los próximos cinco años, Mario visualiza a Quartux consolidada como líder en almacenamiento y expandiéndose hacia nuevos territorios tecnológicos y geográficos: soluciones híbridas de autoconsumo, integración de centrales fotovoltaicas, sistemas operativos de despacho inteligente, incluso exploración de mercados en Latinoamérica.

“Queremos mantenernos como la empresa número uno de almacenamiento en México y abrir camino hacia Latinoamérica. El futuro está en las soluciones en sitio: energía cerca del usuario, gestionada con inteligencia”.

En un sector donde las tensiones son tan grandes como las oportunidades, Mario Benítez Aladro aparece como una figura que transita con naturalidad entre lo técnico, lo regulatorio y lo estratégico. Su trabajo no solo impulsa a Quartux: Contribuye a modernizar la columna vertebral del sistema eléctrico mexicano.

Porque al final —como él mismo dice— innovar no es solo avanzar: es garantizar que el sistema tenga futuro.

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Editorial RGB 360

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